De Candelaria a Sueca hay algo más que un viaje en avión. Para David Corbea significa pasar de preparar arroces en un guachinche moderno de Tenerife a enfrentarse a uno de los escenarios internacionales más reconocidos alrededor de la paella valenciana.
El cocinero cubano, para quien Canarias se ha convertido en casa después de años desarrollando aquí su trayectoria, afrontará el Concurs Internacional de Paella Valenciana de Sueca, una competición con una historia especialmente reciente para la gastronomía tinerfeña.
Porque Tenerife ya sabe lo que significa estar muy cerca de ganar en Sueca.
En 2024, Aday Armas Martín consiguió el segundo premio a la mejor paella del mundo en la 63.ª edición del concurso, representando entonces al Restaurant Atlantis de Santa Cruz de Tenerife. Por delante solo terminó Paco Rodríguez Caballero, del Restaurante Miguel y Juani de L’Alcúdia.
Ahora otro cocinero estrechamente relacionado con los arroces que se sirven en Tenerife se prepara para viajar hasta el mismo escenario.
Su nombre es David Corbea.
Y quienes siguen la actualidad gastronómica de Candelaria quizá ya hayan probado alguno de sus arroces sin saber todavía hasta dónde está dispuesto a llevarlos.
David Corbea, detrás de los arroces de Guachinche La Basílica
La historia parte de Guachinche La Basílica, establecimiento de Candelaria cuya propuesta concede un protagonismo especial a paellas y arroces.
La Basílica funciona bajo el concepto popular de guachinche moderno, con una carta considerablemente más amplia y un funcionamiento diferente al del guachinche tradicional vinculado al vino de cosecha propia. Entre sus especialidades aparecen precisamente los arroces y las carnes a la brasa.
Allí, David Corbea ha ido construyendo parte de su trayectoria alrededor de la paellera.

No nació en Tenerife. Corbea es cubano, pero Canarias lleva años formando parte de su vida y de su desarrollo profesional.
Y ahora su siguiente destino estará en Valencia.
Sueca no es un concurso cualquiera
Hablar de Sueca dentro del mundo de la paella implica hablar de una competición con participantes llegados desde distintos países.
La organización reúne cocineros y restaurantes procedentes tanto de España como del extranjero para enfrentarse alrededor de una misma elaboración: la paella valenciana.
En las últimas ediciones han aparecido participantes procedentes de países como Francia, Estados Unidos, Japón, República Checa, Perú, Australia o Argentina, además de representantes españoles.
Eso convierte el concurso en un escenario muy diferente al trabajo cotidiano dentro de un restaurante.
Aquí no basta con elaborar el arroz que mejor funciona entre los clientes habituales ni con recurrir a una receta propia.
El reto está ligado a una preparación con identidad, ingredientes y técnica definidos por la tradición valenciana.
Y Tenerife ya conoce perfectamente el nivel de exigencia de esa competición.
Aday Martín dejó el listón muy alto para Tenerife
Hay un nombre inevitable cuando se habla de la relación reciente entre Tenerife y Sueca.
Aday Martín.
En septiembre de 2024, el cocinero tinerfeño acudió a la 63.ª edición del concurso representando al Restaurant Atlantis de Santa Cruz de Tenerife.
El resultado terminó convirtiéndose en uno de los mayores reconocimientos de su trayectoria.
Segundo premio a la mejor paella del mundo.
Aday solo quedó por detrás de Paco Rodríguez Caballero, del Restaurante Miguel y Juani, mientras que el argentino Juan Kittlein, de Socarrat Restaurante, consiguió el tercer puesto.
Desde entonces su carrera ha seguido sumando capítulos y actualmente ha regresado al entorno del Grupo Cobama, donde vuelve a trabajar en el desarrollo y la elaboración de arroces en establecimientos del grupo.
Ese antecedente hace que el próximo viaje de David Corbea tenga inevitablemente un punto de conexión con la historia reciente de Tenerife.
No significa que Corbea tenga que repetir el resultado de Aday ni que ambos recorridos sean comparables.
Pero sí demuestra algo importante: desde Tenerife ya se ha conseguido competir al máximo nivel en Sueca.
De Cuba a Canarias y ahora a Sueca
La trayectoria de Corbea introduce además un componente personal diferente.
Nació en Cuba, pero Canarias se ha convertido en su casa durante años.
Y es precisamente desde Tenerife desde donde ahora se prepara para afrontar este nuevo desafío profesional.
Ese recorrido convierte su participación en algo más que otra competición gastronómica.
Hay una historia de migración, aprendizaje y evolución profesional detrás de la paellera.
Cuba es el origen. Canarias, el lugar donde ha construido una parte importante de su camino.
Sueca será ahora el examen.
Ya cocinó para Tito El Bambino en Tenerife
El nombre de David Corbea ya había aparecido recientemente en Dónde Comer en Tenerife por una historia completamente diferente.
Durante el paso de Tito El Bambino por la isla, el artista puertorriqueño visitó Guachinche La Basílica.
Y detrás de los arroces que llegaron a la mesa estaba precisamente Corbea.
El cantante probó dos elaboraciones diferentes: un arroz de pato y otro de bogavante canadiense, ambos preparados por el cocinero cubano.
Aquella visita permitió que su nombre empezara a aparecer detrás de una propuesta gastronómica que hasta entonces muchos clientes podían asociar simplemente al establecimiento.
Ahora la situación es completamente distinta.
Esta vez no habrá un artista internacional sentado delante de sus arroces.
Habrá un jurado.
De cocinar para clientes y artistas a enfrentarse a un jurado
Esa diferencia cambia por completo el escenario.
En un restaurante, el cocinero dispone de una carta propia, conoce su cocina, trabaja con elaboraciones que ha repetido y puede desarrollar una identidad alrededor de ellas.
En competición, el margen cambia.
Sueca coloca al participante frente a una receta estrechamente ligada al territorio valenciano y frente a otros profesionales que llegan con el mismo objetivo.
La presión tampoco procede únicamente del resultado.
Está la ejecución, el control del fuego, el punto del arroz, la regularidad y la capacidad para trabajar bajo unas condiciones que no son las habituales de un servicio cotidiano.
Para Corbea será una oportunidad de comprobar hasta dónde puede trasladar todo lo aprendido durante estos años a un contexto competitivo internacional.
Tenerife vuelve a mirar hacia Sueca
Una isla donde los arroces han ido ganando cada vez más presencia en restaurantes, grupos de restauración y establecimientos que han incorporado la paellera como una de sus especialidades.
El caso de Guachinche La Basílica es un ejemplo. Su propuesta combina cocina canaria con una carta extensa en la que los arroces ocupan una posición destacada.
Desde esa cocina partirá ahora uno de los profesionales vinculados a su elaboración hacia un escenario completamente diferente.

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